En el Colegio Instituto Pascal, entendemos que la seguridad escolar no es solo un protocolo o un manual guardado en una oficina; es una vivencia diaria que requiere el compromiso de cada uno de los integrantes de nuestra comunidad educativa. Durante la reciente celebración de la Semana de la Seguridad Escolar, nuestra institución se vistió de prevención y diálogo, recordando que cuidar la integridad física y emocional de nuestros estudiantes es la base de un aprendizaje exitoso.
Mucho más que normas: Una cultura de prevención
La jornada comenzó con un fuerte énfasis en la importancia de las acciones preventivas. Desde el respeto por las señales del tránsito en los alrededores del colegio hasta la correcta utilización de los espacios comunes, cada pequeña acción cuenta. Los simulacros de evacuación y las medidas de protección ante emergencias —como sismos o incendios— fueron repasados con los alumnos, enfatizando que la responsabilidad de actuar con calma y seguir las instrucciones de los adultos es vital para fortalecer nuestra cultura de autocuidado.
Sin embargo, este año quisimos ir más allá. Quisimos escuchar a quienes habitan nuestras aulas y patios todos los días: nuestros estudiantes.
La voz de los estudiantes: Ideas para un entorno más seguro
A través de un ejercicio participativo, alumnos de diversos niveles compartieron sus visiones sobre cómo podemos seguir mejorando nuestro entorno escolar. Las propuestas fueron variadas y demostraron una gran conciencia sobre los desafíos actuales.
Entre las ideas tecnológicas y de infraestructura, algunos estudiantes sugirieron la implementación de tarjetas de acceso electrónico para las puertas principales, la instalación de más cámaras de vigilancia y la posibilidad de contar con detectores de metales o revisiones de mochilas preventivas para asegurar que nada peligroso ingrese al recinto. Una estudiante incluso propuso reforzar las cercas y cerraduras para evitar el ingreso de personas ajenas a la institución.
Por otro lado, la presencia humana fue un tema recurrente. Muchos alumnos destacaron la importancia de contar con más inspectores en el patio, especialmente supervisando a los niños más pequeños para evitar el "juego brusco" y asegurar que los conflictos se resuelvan con justicia y mediación. También se mencionó la relevancia de la presencia de Carabineros en los horarios de entrada y salida para regular el entorno externo del colegio.
Convivencia: El pilar invisible de la seguridad
Un punto destacado por los estudiantes de cursos superiores fue la seguridad emocional. "La seguridad también se construye a través del respeto y la convivencia", comentaba una alumna. La erradicación del acoso escolar, el evitar comentarios hirientes y el fomento de la empatía entre compañeros fueron señalados como elementos esenciales para que todos se sientan protegidos dentro del Pascal.
Para los jóvenes, un colegio seguro es aquel donde se puede confiar en el compañero y donde los adultos están presentes para orientar y proteger. Esta visión integral coincide con el proyecto educativo del Colegio Instituto Pascal, que busca formar no solo estudiantes académicos, sino ciudadanos responsables y empáticos.
Un compromiso de todos
La Semana de la Seguridad Escolar concluyó con un mensaje claro: cuidarnos es tarea de todos. La seguridad no termina al cruzar la puerta del colegio, sino que nos acompaña en el camino a casa y en nuestra interacción diaria.
Agradecemos a todos los estudiantes que participaron con entusiasmo y humor en estas jornadas de reflexión. Sus ideas son el motor que nos impulsa a seguir trabajando por un Colegio Instituto Pascal más seguro, unido y preparado para el futuro.